Baja incidencia del coronavirus en odontólogos estadounidenses

El seguimiento estricto de protocolos de seguridad hizo que este grupo fuera el menos afectado entre el resto de los profesionales de la salud, como médicos y enfermeros.

Cuando comenzó la pandemia por COVID-19, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la American Dental Association (ADA) elaboraron una guía provisoria de protección para sus odontólogos. El riesgo inminente eran (y aún lo son) los procedimientos que generan aerosoles.

Ya en octubre de 2020 la ADA había desarrollado un primer informe a gran escala de la tasa de incidencia de esta enfermedad entre los odontólogos en Estados Unidos.

En esta oportunidad, se propuso determinar la prevalencia acumulada y las tasas de incidencia de COVID-19 entre los odontólogos. También, evaluar su nivel de participación en las prácticas específicas de control de infecciones.

Para ello, los profesionales participaron de una encuesta web mensual que estuvo en línea de junio a noviembre de 2020. Un tercio de los encuestados iniciales (n = 785) participaron en los seis sondeos. Se los interrogó sobre las pruebas de COVID-19 recibidas, los síntomas experimentados y procedimientos de prevención de infecciones seguidos en su práctica primaria.

En el período analizado se registró una tasa de prevalencia acumulada del 2,6%. Es decir, solo 57 dentistas que alguna vez recibieron un diagnóstico de COVID-19. Asimismo, las tasas de incidencia oscilaron entre el 0,2 y el 1,1 por ciento cada mes.

Con el paso del tiempo aumentó la proporción de voluntarios escrutados y que realizaban procedimientos que generan aerosoles. Casi todos notificaron mensualmente las estrategias mejoradas de prevención y control de infecciones en la práctica. Las tasas de optimización del equipo de protección personal (por ejemplo, cambio de mascarillas después de cada paciente) disminuyeron con el tiempo.

De esta forma, la ADA encontró que los odontólogos sostenían un nivel de adhesión alto a los procedimientos mejorados de control de infecciones por coronavirus. Esto repercutió en las tasas bajas de prevalencia acumulada por la enfermedad y en una mejor seguridad para los pacientes, para su equipo trabajo y para ellos mismos.

El doctor Marcelo Araujo, director ejecutivo de la ADA, afirmó que “nos complace ver que los dentistas han demostrado una incidencia mensual baja y continua de enfermedades a pesar de varios picos regionales y nacionales en la tasa de COVID-19 durante el período de estudio”, concluyó.

Araujo es el autor principal del estudio mencionado, titulado “COVID-19 among dentists in the United States. A 6-month longitudinal report of accumulative prevalence and incidence”.

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