Disfagia y Odontología

¿Cómo coopera el odontólogo en el  diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad?

Los avances médicos, sociales y tecnológicos ofrecen una longevidad inusitada en la historia de la humanidad. Con el aumento de la expectativa de vida y de los cuidados de salud aparecieron patologías como la disfagia, un síndrome geriátrico presente en el 10 al 33 por ciento de los adultos mayores, de acuerdo al artículo Dysphagia in Older Adults de Mayo Clinic Proceedings.

La disfagia se clasifica en fase oral (cuando se presentan problema en la formación y el movimiento del bolo alimenticio en la región de la faringe); en fase faríngea (con la interrupción del reflejo deglutorio o en los músculos que trasladan el bolo desde la faringe hasta el esófago) y en fase esofágica (por la inervación de los nervios intrínsecos y sin una contribución importante del sistema nervioso central).

La Enfermedad de Alzheimer, de Parkinson, la demencia y el accidente cerebrovascular (ACV) constituyen las causas más comunes de disfagia orofaríngea en la población anciana.

En este contexto, el odontólogo aporta su conocimiento y práctica en la prevención de las complicaciones de la disfagia. En ocasiones, puede detectar si los problemas deglutorios se deben a causas mecánicas ajenas como una prótesis dental mal ajustada: “los odontólogos deben indagar (al paciente o cuidador) acerca de las dentaduras postizas mal ajustadas. Más específicamente, los pacientes pueden describir dificultad para masticar debido a que las dentaduras postizas no se ajustan correctamente o pueden causar erosión de la encía”, aclaran los doctores Shanojan Thiyagalingam, Anne E. Kulinski, Bjorg Thorsteinsdottir, Katrina Shindelar y Paul Takahashi, autores del artículo mencionado up-supra. 

Similarmente, los investigadores solicitan que en la evaluación de la cavidad oral se inspeccione el estado de la higiene bucal y la presencia de inflamación gingival, sequedad de la mucosa o lesiones como aftas (candidiasis) o lesión herpética ulcerosa.

“Durante el examen bucal, el paciente puede presentar atrofia o lengua fasciculación, que son síntomas comunes de las enfermedades de las neuronas motoras inferiores”, agregan la doctora Thiyagalingam y su equipo.

También, destacan que el mantenimiento del cuidado bucal también es útil para reducir la aparición de neumonías mortales.

En síntesis, el odontólogo colabora desde su saber en la detección de posibles indicios motores, en otros problemas de deglusión y masticación por prótesis dentales y hasta en la complicaciones de enfermedades respiratorias como la neumonía. Así, el trabajo multidisciplinario con el paciente, el personal médico, el terapista de la deglusión, la familia y los cuidadores resultará en el mejor asesoramiento y el ofrecimiento de las opciones terapéuticas disponibles que se adecúen a los deseos del paciente.

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