Protocolos y técnicas de implantología de la mano del Prof. Dr. Sergio Gotta

El titular de la Cátedra de Cirugía y Traumatología Bucomaxilofacial III de FOUBA se explaya sobre cómo trabajar con casos de alveolos tipo I, II y III.

Hay mucho escrito en materia de implantes. No son pocos los investigadores que trabajan en mejorar las técnicas y perfeccionarlas para lograr un resultado armonioso. En este sentido, para el doctor Sergio Gotta funcionalidad y estética no pueden existir separadas. “No hay estética sin función”, sentencia y a continuación explica el cambio de paradigma de los últimas tres décadas: de priorizar lo funcional a situarlo casi en el mismo plano que lo estético. 

VER VIDEO ENTREVISTA 

Gotta recibe a Panorama Odontológico en una sala de reuniones de la Cátedra de Cirugía y Traumatología Bucomaxilofacial III de la Facultad de Odontología de la UBA de donde es profesor titular regular. Parte de su actividad académica también consiste en dictar cursos dentro del País y en el exterior. Y, entre tanto, busca mejorar con pasión sus técnicas y procedimientos. Para él, uno de los desafíos de su especialidad será lograr mejores resultados en implantología en tiempos más cortos. Esto lo llevó trabajar en una línea distinta a partir de 2012. Cuando hace una extracción emplea técnicas flapless sin levantar colgajos para no perder las fuentes de nutrición de la tabla vestibular (ligamento periodontal, periosto, medular).

El especialista advierte que “Todos los autores coinciden en que cuando hacés la extracción, aún sin levantar los colgajos, hay un colapso de la tabla vestibular que va hacia  palatino y que tiene aproximadamente un milímetro de pérdida de volumen vestibular”.  Para encontrar la solución a este problema, participó de un estudio multicéntrico realizado en Atlanta, Nueva York y Buenos Aires (su clínica). Estudió pacientes con alveolo tipo I con tabla vestibular intacta y con tejido vestibular intacto. Como resultado, encontró (junto a los coautores de la investigación) que el colapso se reducía a solamente a 0,1 milímetros cuando injertaron el gap y colocaron una corona provisoria. Desde el punto de vista clínico le permitió maximizar el aspecto gingival. La simpleza de la técnica permitió, también, mejorar el postoperatorio de los pacientes sin molestias ni edemas.

Cuando el cuadro se torna más complejo, con un alveolo tipo II (el tejido gingival todavía está intacto pero falta parte de la tabla vestibular), el profesor Gotta lleva a cabo un protocolo mixto: “hacemos la exodoncia flapless, siempre. Colocamos una membrana en la cara vestibular separando el tejido blando de lo que va a ser nuestro implante y nuestro material de injerto y hacemos todo en una sola cirugía. Es decir: colocamos implante, colocamos injerto y colocamos una membrana por la vía del alveolo sin levantar colgajo y, si la estabilidad del implante lo permite, hacemos carga inmediata colocando un provisorio fuera de oclusión”, desarrolla con sencillez y claridad instantánea.

En caso de que la estabilidad primaria del implante no fuera la adecuada para carga inmediata, realiza un tapón de cicatrización personalizado para brindarle soporte al tejido blando. “Entonces seguimos manteniendo la misma esencia filosófica del trabajo: partimos de un margen gingival que está bien, que tiene papilas correctas, que la altura gingival está nivelada con los dientes vecinos, entonces tratamos de no modificar lo que tenemos. Todo lo que está lindo y perfecto, tratamos de no modificarlo levantando un colgajo”, asevera y agrega que no pone injerto de tejido conectivo “porque encontramos que el biomaterial contra el tejido gingival nos termina engrosando el tejido gingival, pasando de un biotipo fino a un biotipo grueso sin haber colocado un injerto de tejido conectivo”. Esto tambien afirma  es parte de un trabajo multicentrico donde se observó un engrosamiento marcado sin necesidad del injerto gingival.

Al momento de encontrarse con una extracción de una pieza fracturada no tiene ni tabla vestibular ni paño o un alveolo tipo III, Gotta sugiere llevar a cabo la extracción y diferir para permitir que el tejido blando cicatrice. “Ese margen gingival, que está más apical que el de los dientes vecinos, va a ir a buscar el margen gingival del colgajo palatino que normalmente sí está en el mismo nivel que los dientes vecinos. Con lo cual al cabo de unas 3 o 4 semanas, cuando haya reparado el tejido gingival, yo pasé de un alveolo tipo 3 a un alveolo tipo 2. Mi margen gingival creció: llegó a la altura que tenía el margen gingival palatino. Por supuesto, el alveolo todavía no reparó pero ahí puedo colocar el implante y realizar la regeneración  ósea”, justifica.

En esta segunda etapa, donde el alveolo se repara, prefiere no hablar de la técnica flapless pero sí recomienda realizar colgajos mínimos con legrados mínimos con el fin de minimizar el trauma quirúrgico, mantener el máximo de irrigación y lograr el mejor postoperatorio posible. Porque el bienestar del paciente es una cuestión que el doctor Sergio Gotta no desatiende en ningún momento de la entrevista. 

 

No se pierda el video con la entrevista completa al Prof. Dr. Sergio Gotta en el sitio web de Panorama Odontológico: www.panodonto.com.ar

 

 

 

También te podría gustar...