Caries: la evolución de su diagnóstico, tratamiento y prevención

Entrevista Prof. Dra. Ángela Argentieri  

La caries es una enfermedad de alta prevalencia que ya se observa en niños a partir de los dos años. El cambio en el criterio de diagnóstico, las investigaciones sobre sus orígenes y el papel activo del odontólogo en la prevención mejoraron la detección y tratamiento de esta patología.

Por Ángela B. Argentieri, profesora asociada de la Cátedra de Odontología Preventiva y Comunitaria de la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires.

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La caries dental es considerada un problema de morbilidad dental a nivel mundial. Está fuertemente asociada a factores biológicos, sociales, ambientales y de estilo de vida.

En un trabajo realizado por la Cátedra de Odontología Preventiva y Comunitaria de la Universidad de Buenos Aires realizado en 2.917 en niños, adolescentes y adultos se midió la magnitud de la caries. Se encontró en niños de 2 a 5 años un promedio de dientes cariados de 4,58 ± 0,14 y en adultos entre 25 y 44 años un 7, 14 ± 0,63 de dientes perdidos.

Estos datos nos llevan a reflexionar acerca del papel del odontólogo frente a esta patología que afecta al 90 por ciento de nuestra población; la necesidad de realizar una detección precoz de la caries y la aplicación de medidas efectivas de prevención.

El enfoque tradicional para el diagnóstico  de caries dental se sustentaba en un criterio basado en la presencia o ausencia de cavitación asociado al proceso de desmineralización. Se consideraban dos estados: diente  sano o diente enfermo.  En la década de 1980, la profesora doctora Noemí Bordoni incorporó en nuestro medio el concepto de “lesión cariosa sin cavitación” (“mancha blanca”), principalmente asociado a lesiones de superficies libres. En la actualidad deben diferenciarse dos conceptos importantes: por un lado, la detección temprana de la lesión que implica determinar si hay o no lesión; y luego la evaluación de la misma cuyo propósito es caracterizarla para poder realizar la intervención más  adecuada  para evitar el avance de la enfermedad.

La aplicación de medidas preventivas se implementa según el nivel de riesgo de caries  del paciente: bajo, mediano o alto. Los objetivos a cumplir incluyen: disminuir el nivel de infección y sus condicionantes (control mecánico del biofilm, eliminación de sitios retentivos de biofilm y estabilización de caries dentinaria); modificar el medio  (dieta y saliva) e intervenir sobre los procesos de desmineralización/remineralización (uso de remineralizantes, principalmente fluoruros).

Estos objetivos a cumplir conducen a mejorar la calidad de vida  del paciente, lo que significa disminuir la pérdida de piezas dentarias evitando acciones más complejas y onerosas.

Panorama Odontológico agradece a la prof. Dra. Ángela Argentieri por la participación en esta entrevista.

 

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